Quedarse o irse
- hace 2 días
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Las amistades de infancia tienen una promesas que no se cumplen, como la de seguir reconociéndose incluso cuando la vida cambia, pero la realidad no siempre cumple esa promesa.
Cuando empecé mi transición, algunas amistades desaparecieron. No de golpe, no con un gran drama. A veces simplemente dejaron de responder mensajes.
Otras fueron más directas.
“Nosotros nos hicimos amigos de una niña, no de un intento de niño.”
Lo curioso es que muchas de esas personas conocían mi historia completa. Crecieron conmigo, sabían quién era, conocían mis miedos, mis sueños, mis momentos ridículos de secundaria. Y aun así, cuando llegó el momento de aceptar quién soy… prefirieron quedarse con la versión vieja de mí.
Perder amistades duele, especialmente cuando una de esas personas era tu mejor amiga.
Pero la vida también tiene sus giros inesperados.
Porque mientras algunas personas se fueron, otras se quedaron sin que yo lo esperara.
Emili, por ejemplo, compañera de primaria, de secundaria, de toda esa etapa donde la vida parece eterna y caótica al mismo tiempo.
Nunca imaginé que ella sería una de las personas que permanecería.
Y sin embargo, ahí sigue.
A veces las amistades no se definen por cuánto tiempo llevan en tu vida.
Sino por quién decide quedarse cuando todo cambia.
Pero en fin… ¿quién soy yo para juzgar? solo soy un hombre trans intentando cambiar el mundo, un texto a la semana.

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