Amor de madre, a su tiempo
- hace 2 días
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Las relaciones con nuestras madres deberían ser simples, o al menos eso nos enseñaron. Amor incondicional, apoyo automático, comprensión sin esfuerzo. La realidad es más compleja. Mi relación con mi mamá no siempre fue buena; de hecho, al inicio de mi transición fue uno de los lugares más difíciles en los que estuve.
No hay nada más doloroso que sentir distancia con la persona que se supone que debe ser tu lugar seguro.
Fueron años complicados, llenos de silencios, de cosas que no se entendían, de emociones que nadie sabía cómo nombrar. Hasta que algo cambió. No fue una gran conversación ni un momento dramático, fue un día específico: el día que me acompañó a mi primera dosis de testosterona. Ahí entendí todo.
No porque de repente supiera todo sobre mi identidad, sino porque decidió estar. Y a veces eso es suficiente. El amor de una madre no siempre llega perfecto, a veces llega tarde, confundido, torpe.
Pero cuando es real, encuentra la forma de quedarse. Si tuviera que describir su amor en una palabra sería esa: incondicional, aunque haya tardado en entenderlo.
Pero en fin… ¿quién soy yo para juzgar? solo soy un hombre trans intentando cambiar el mundo, un texto a la semana.




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